martes, 9 de agosto de 2011

:: Su sesion ha expirado ::

Hace un año y un par de días un pibe entrado en años, canas y polvos me decía: "Disculpame, pero vuelvo con la mujer de la mitad de mi vida". Obviamente, esa no era yo, que no pasé en mi puta vida ni la mitad de los días al lado de alguien, asi enteritos, como suelen hacer los amantes.

Y yo entonces, lo escuchaba falarme su desvelo, las cervezas se volaban entre reproche, pucho, silencios, risa incómoda, manito consoladora de otra manito del otro, lágrima escapista disimulada, consejos de ex recién salida del horno y tanta parajoda más, toda junta, toda apretadita asi adentro de un bar, después adentro de un Renault 9, desbordándose, por los vidrios, la música del Principe Pena.
Tiempo de descuento, la Cenicienta sin final de cuento y el principe destiñiendo a lo pavote, desde Plaza Italia hasta 1 y 60. Vamos que falta poco -pensaba- dos o tres semáforos; frases de despedida sin ensayo, prohibiciones malditas, trillado lenguaje de los que ya no pueden amarse. Bah, el no podía amarme, o elegia amar a la misma de siempre, escapar a la posibilidad de no elegirla, elegir recuperar "la familia" y mucha más sarasa. Odio a los psicólogos y a las locas que se roban a los hombres que yo eligo una vez que yo ya los elegía antes. Nunca gano.

Por momentos pensaba que me jodía, que era un chiste malísimo y en el momento menos pensado, Mau iba a saltarme encima y chaparme un beso hermoso, uno de esos, prólogos del sexo, chamullo finito, dulce, Veloso. Que ibamos a volver a soñar un viernes en lunes, a pegar alaridos a las 8 de la mañana cantando canciones de los Héroes desde Los Hornos a Berisso pisando a fondo el auto porque llegamos tarde, que la noche se iba a hacer de chicle entre charla como antaño, que iba a permitirse vivir esa segunda mitad de la vida a la que yo lo invitaba con una mochila llena de alpargatas para hacerla andanado con otra paciencia. Extrañar hasta su gato, pedazo de hinchapelotas, voyeur, autoinvitado.

Pero no.

Fin del recorrido, el culo lleno de preguntas, un llanto infantil y calladito hace 3 cuadras. Mi frase "ay nene...¿qué estás haciendo? él confesándome "ni yo lo sé..."Beso final, te muerdo, me despido, te desafio...ya vas a volver...te prometo: te voy a esperar, me meto en el departamento de mis amigas, vos te vas, me lloro todo un ascensor, pido alcohol, mis amigas tienen mate y patitas de pollo. Me cago en Dios, pero no se lo digo. Nunca más lo volvi a ver y mis amigas pasaron a ser más amigas a partir de esa noche sin consuelo para novatos. 

Me anulo por meses y me rio de lo absurda que es mi vida. Me obsesiono, te miro por Twitter, miro a tu mujer, le miro la sonrisa y pienso que me pertenece, en realidad pienso que yo debería estar sonriendo asi, aunque nunca te enteres.
Te empiezo a olvidar con el tiempo, cada tanto te insisto, me prohibis, me mandás a la mierda. No más de 2 meses y entiendo tu mensaje. Nunca más es nunca más pese a que te daba 6 meses.

Pasa un año. Entiendo. Te dejo ir. Tu sesión terminó.

Archívese, olvídese, renazca.
Amén.

6 comentarios:

Fer Zallo dijo...

Brillante regreso, con fanfarrias y todo!
Welcome to the Jaguar House! ♪♫ ;-D

Anónimo dijo...

Puff! Me sentí en un renault 9 de un lado y del otro, casi como viajando con un espejo. Aunque lo único parecido que me tocó fué estando en el asiento del acompañante que no acompaña. Brillante y conmovedor!
Rosemberg

Hernán Dardes dijo...

Excelente! Mu gustó. bah, me gustó el relato, no la situación. Ni la combinación absurda de patitas y mate. Mucho menos el Renault 9, aunque puede que sea injusto con ese modelo. Así que me gustó solo el relato. Y Heroes, claro. "Hoy dame tantas rosas....", era así, no?

La Pipistrela dijo...

Chasgracias comentantes! el dolor es la musa favorita de los escribientes, yo no podía evitarme ese delito de atentar contra mi orgullo y poner en letras un adios al fulano que quise tanto.
Pedazo de hijo de puta :) que se le va hacer. Ya hablaremos de otros temas...

Carlos dijo...

Dolor de haber querido ciegamente...

Ahh, el amor, esa puta indecencia.

Besos puestos de tu lado.

El Masa dijo...

Que magnífico!!! Has sufrido, querida, para escribir así; o, quizá, sos dueña de una inspiración genial.Me gustaría cruzarte, así nomás, por la calle, cualquiera de estos días. En ésta, nuestra ciudad. ¿Dónde si no?